Brasil
ha sido siempre un destino obligado para las
grandes líneas de cruceros internacionales.
Con sus playas paradisíacas y su clima tropical, un crucero
por Brasil puede ser una de esas experiencias que no
se olvidan jamás. Recorrer la costa brasilera de norte a sur,
a bordo de un barco de primera línea, es un programa único y
espectacular.
Los
cruceros por Brasil recorren ciudades y playas típicas
como ser Río de Janeiro, donde el carnaval
invade la ciudad en el mes de febrero. Río de Janeiro es un
destino infaltable en todo itinerario porque reúne todo lo que
es Brasil en un mismo lugar: playas inmensas
y hermosas, el carácter siempre festivo de su gente, la belleza
de los morros y ese clima tropical que se mezcla con todo aquello
que hace a una gran ciudad.
Otras
ciudades con playas espectaculares y recorridas por nuestros
Cruceros de Brasil son Buzios, Salvador
de Bahía y Angra dos Reis. Recife,
Santos, las islas Islhabela e
Isla Grande, Portobelo, Maceió, son otros de
los destinos que entran dentro de los itinerarios de los cruceros
por Brasil.
Varios
de los Cruceros de Brasil también pasan por las ciudades de
Buenos Aires, en Argentina y por las ciudades
de Montevideo y Punta del Este,
en Uruguay. Con lo cual, lo que era una oportunidad espectacular,
es aún mejor porque permite la posibilidad de conocer ciudades
de tres países sudamericanos en un mismo viaje y desde un mismo
barco hotel.
¿Qué
es un crucero?
Un
crucero significa despertarse y mirar el mar desde la ventana.
Salir a tomar el desayuno y saber que el sol lo acompaña a uno
hasta la mesa. Elegir la actividad apropiada para el día: recorrer
una ciudad nueva, descubrir un paisaje distinto o zambullirse
en la pileta. Caminar tranquilo mientras las olas viajan alrededor.
Observar un horizonte infinito que, sin embargo, parece al alcance
de la mano. Prepararse para una cena inolvidable, otra vez junto
al mar, y tal vez asistir al teatro, ver una película, bailar
o divertirse en un casino. Antes de acostarse, un paseo final
a la luz de las estrellas.
Lo
más importante: vivir esta experiencia en un mismo lugar. Así
es la vida en un crucero. Y así pueden ser sus próximas vacaciones
Ventajas
del Crucero
A bordo de estos cruceros que recorren todo el hermoso Brasil
encontrará una tripulación conformada por profesionales
capacitados en sus respectivas áreas, desde los capitanes
y marineros a sus órdenes, pasando por el personal encargado
de las áreas recreativas como la totalidad de los que,
silenciosa pero constantemente, contribuyen a que los viajes
sean inolvidables.
En los cruceros encontrará una variedad de comida que
satisfará cualquiera de sus gustos. Podrá encontrar
varias opciones a la hora del almuerzo o la cena, como el restaurante
a la carta o bien, algo más distendido como el buffet.
Por la noche las opciones son muchas: música en vivo
en algunos de los bares, actividades de animación y entretenimiento
con la tripulación, casino, karaoke, clases de baile,
discoteca, shows en el teatro y cine.
Otra de las ventajas que ofrecen los cruceros de Brasil es que,
si bien uno va recorriendo y conociendo nuevos lugares, no se
hace necesario el ir cambiando todo el tiempo de hotel. No es
cosa mínima cuando uno sabe que una vez que desarma la
valija ni bien llega a los confortables camarotes, sólo
deberá rearmarla al llegar al puerto de destino final.
En el trayecto, las bajadas a tierra serán meros paseos
placenteros, sabiendo que en el barco quedan las pertenencias
bien custodiadas.
Actividades de un crucero
No es un
secreto que a medida que pasan los años, realizar un crucero
de placer no sólo concierne a personas en busca de un poco de
relax, sino a parejas de recién casados, grupos de amigos en
plan de divertirse y familias enteras. La elección de los cruceros
está dada por las actividades que allí se realizan y los destinos
a los que se llega, permitiendo al pasajero pensar únicamente
en pasarla bien.
En un crucero se puede bailar, practicar deportes,
recorrer playas y ciudades en los puertos donde
se atraca. Se puede tentar la suerte en el casino.
Se puede asistir al cine o ver un show
de music hall al mejor estilo parisino. Se puede confiar
en que los más chicos estarán muy bien cuidados en los clubes
para niños. Se pueden hacer tantas cosas en un crucero
que difícilmente uno quiera bajarse al llegar definitivamente
a puerto.
El programa es completo: a la maravillosa vida en el
mar se le suma el hecho de poder conocer nuevas playas y ciudades
de Brasil.
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